ANTONIO COLMEIRO, PINTOR BRUJO,
PROPORCIONA CARNAL CONOCIMIENTO
PARA SIEMPRE A MIS OJOS



La luz descubre al lienzo un pasadizo.
Se entra poe él a la emoción ¿Quién vive?
Una figura hermosa nos recibe.
Su cuerpo huele a pan, a un bebedizo.

color azul, La estancia, misteriosa,
ordena sus volúmenes. Al fondo
un espejo retrata lo redondo
del mundo, ya viviente en cada cosa.

pinta, por los ojos de la mano,
una mujer que mira, un rojo lento
cayéndose a una mesa, un movimiento
de gasas que anunciaran el verano.

Y una piel que conduce a la alegría
lo furtivo del retrato, en un paisaje
donde la nieve pugna entre el encaje
del cuerpo. Un ave tras la celosía.

Todo en su sitio, como puesto adrede
por alguien que se fue. Todo insertado
en una realidad de lo inventado
que invita al visitante a que se quede

en esa habitación

Porque se queda

para siempre en el lienzo. Y hace casa
en esta mujer bella tras la gasa
de verdes ojos y actitud de seda.

ANGEL GARCIA LOPEZ
(Premio Nacional de Literatura 73)